martes, 3 de febrero de 2015

La conciencia del inconsciente...

Las más de las ocasiones existe una predisposición común a "creer" (mas no pensar, de ahí el dilema) que se puede "concienciar" a otro, que se puede hacer que alguien sea consciente de algo. El error radica en siquiera entender que la acción depende de una premisa implícita: tener conocimiento de lo que se pretende concienciar en alguien más.

El ser humano, por naturaleza, es soberbio y, por ende, ingenuo. El mexicano, por arquetipo, evita ser objetivo y, por consiguiente, no argumenta lo que dice; se protege a ultranza en la maravilla de "su propia opinión" (bendito pleonasmo). La suma de los referentes constituye un constructo endémico que emprende pié de lucha a favor del "bien común" y las injusticias del "sistema" en general.

¿Qué hacer ante un contexto cuya obviedad indica que la falta de equidad seguirá como la máxima? El inconsciente concienciará; el consciente actuará. "Concienciar" o "actuar", eterno dilema del impío agnóstico. No hay mayor ridículo que observar a los que "suponen" que actúan concienciando de lo que suponen y sustentan en la sacra opinión del pueblo. La pregunta se infiere: ¿qué sentido tiene caminar de un punto a otro y, en el proceso, enunciar estridentemente la "verdad" a través de su soberbia y bárbara algarabía? Imagino, mas no he visto, que el resultado ha sido beneficioso para "alguien" en "particular".

El truco está en comprender el qué, para determinar el cómo y saber esperar el cuándo; mas, si no hay "luces" en el proceso, probable sea que sigan "concientizando" a través de "actos" y conocimientos. 
"Amén..."

4 comentarios:

  1. Fue difícil saber el significado de algunas palabras sin la ayuda de un diccionario... Además de que el texto tiene muchas ideas y cuando por fin lograba comprender lo que querían transmitir en un párrafo, sentía que me cambiaban por completo el tema.

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  2. Me preocupan tus palabras...

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. El arquetipo del mexicano es de los más emblemáticos del mundo, somos soberbios, subjetivos y hasta tercos (y me incluyo), sin embargo, muchas veces no defendemos "nuestra propia opinión", sino aquella que nos han hecho creer como propia.

    Por cuestiones culturales, somos una sociedad sumamente servicial con tendencias "drapetómanas" y una terrible falta de hambre de conocimiento. Suponemos saber lo que queremos, y por ende, como conseguirlo; pero la verdad es que dichas inconsciencia y soberbia son sólo herramientas para que aquellos pseudo-conscientes logren sus objetivos. Se aprovechan de los sueños de libertad y autonomía pero sobretodo, toman ventaja de su ignorancia bajo el lema de "El pueblo unido jamás será vencido."

    Tal como en la época de la conquista, adoctrinan a los inconscientes para adoctrinar y no precisamente con conocimiento, por lo que surge el verdadero problema, ¿qué tanto de lo que sabemos es realmente conocimiento?

    Es un hecho que vivimos siendo concienciados debido a que nada ha cambiado desde 1500, ¿será que ha llegado el momento de romper el paradigma, dejar de creer y empezar a actuar?

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